Si el activista argentino Leonardo Anselmo, ha trabajado durante sus 8 años de estancia en Cataluña, para conseguir como ha conseguido para el PSC y resto de nazionalistas catalanes la prohibición de la fiesta de los toros en Cataluña, otro argentino, Jérome Savary, de profesión, dicen los planfetos, “Director” de teatro, ha puesto en escena en el incomparable marco del Teatro romano de Mérida, su particular versión de Lisistrata, de Aristófanes, la cual ha destrozado de principio a fin con el beneplácito del publico emeritense que se dio cita en este magnifico escenario.
La progresía extremeña debe estar de enhorabuena, ya que Savary se sirvió de esta gran obra de Aristófanes, para ensalzar el orgullo gay, con banderas incluidas, burlarse del actual partido de la oposición y burlarse también de las diferentes creencias religiosas, con especial énfasis hacia la Iglesia Católica, a la que representó con la figura del Pontífice con su órgano viril en erección, tras la túnica.
Los aplausos enfervorecidos y los gritos de bravo!!!, genial!!! del público que abarrotaba el teatro, ahogaron y silenciaron los silbidos y gritos como “¡¡a los leones!!”, de los espectadores subversivos, dieron punto final a esta representación convertida en el peor número circense.
Espero que las futuras representaciones que se pongan en escena en el Teatro romano, sirvan para olvidar esta funesta representación de Lisistrata dirigida por el nefasto Jérome Savary.
A.B.









