No tengo dudas al respecto. Saben que van a perder con holgura las elecciones. Entonces se reúnen, y Zapatero pregunta: «¿A quienes fastidiamos esta semana?». Rubalcaba, muy agudo, reparte el juego. «Esta semana le toca a Elena Salgado». Y Elena Salgado toma la decisión con su acostumbrada ligereza: «A los que tienen coche». Y rebajan la velocidad admitida en autopistas y autovías a 110 kilómetros a la hora. .......(seguir lectura)
domingo, 27 de febrero de 2011
martes, 22 de febrero de 2011
LAS ILUSIONES PERDIDAS.
Insertamos aquí este articulo de Concha Caballero, que aunque se publicó hace ya unos meses hemos querido publicarlo en LA RESISTENCIA, por considerar que toca un asunto bastante interesante y a la vez preocupante para los jóvenes no encuadrados en el grupo de los "ni-nis"
No se van en trenes con maletas de cartón pero llevan sus bienes más preciados: un portátil, un móvil de última generación regalado por un familiar o conseguido a base de una lucha de puntos sin cuartel. Suelen tomar un vuelo de bajo coste, cazado pacientemente en las redes de Internet. Se van a hacer un máster, o han logrado una mal llamada beca Erasmus que costará a la familia la mitad de sus ahorros. Otras veces van a hacer de au-pair, de auxiliar de conversación, o a cualquier trabajo temporal. La familia va a despedirlos a la puerta de embarque y mientras se alejan disimularán unos su pena y otros su incipiente desamparo. "Es por poco tiempo -se dicen-. Dominarán el idioma, conocerán mundo... Regresarán en pocos meses".
Hasta hace poco era un privilegio de los nuevos tiempos que les permitía gozar de una libertad sin límites, de un mundo sin fronteras, de una capacidad casi infinita de aprendizaje... Hasta que llegó la crisis y la maleta pareció distinta, la espera en la fila de embarque más embarazosa, la despedida más triste y el fantasma de la ausencia definitiva más cercano.
No. No llevan maletas de cartón, ni hay aglomeraciones en el andén de la despedida. No se marchan en grupo, sino uno a uno. Aparentemente nada les obliga. Ha sido una cadena invisible de acontecimientos. Estuvieron allí hace unos años, o tienen una amiga que les ha informado de que puede encontrar algún trabajo con facilidad. No pagarán mucho, eso es seguro, pero podrán ganarse la vida con cierta facilidad... A fin de cuentas aquí no hay nada.
Y se marchan poco a poco, sin alboroto alguno. Un goteo incesante de savia nueva que sale sin ruido de nuestro país, desmintiendo la vieja quimera de que la historia es un caudal continuo de mejoras.
No hay estadísticas oficiales sobre ellos. Nadie sabe cuántos son ni adonde se dirigen. No se agrupan bajo el nombre oficial de emigrantes. Son, más bien, una microhistoria que se cuenta entre amigos y familiares. "Mi hija está en Berlín", "se ha marchado a Montpellier", "se fue a Dubai" son frases que escuchamos sin reparar en el significado exacto que comportan. Escapan a las estadísticas de la emigración porque suelen tener un nivel alto de estudios y no se corresponden con el perfil típico de lo que pensamos que es un emigrante. Quizá en las cuentas oficiales figuren como residentes en el extranjero, pero deberían aparecer como nuevos exiliados producto de la ceguera de nuestro país.
En los tiempos de crisis que detallan cada euro gastado nadie computa los centenares de miles de euros empleados en su formación y regalados a empresarios de más allá de nuestras fronteras con una torpeza sin límites, con una ignorancia sin parangón. Menos aún se cuantifican el esfuerzo de sus familias, las ilusiones perdidas y sus sueños rotos en mil pedazos.
No llevan maletas de cartón, pero componen un nuevo éxodo que azota especialmente a Andalucía, que dispersa a nuestros jóvenes por toda Europa y gran parte del mundo, que nos priva de su saber, de su aportación y de su compañía. Pero, aparentemente nadie se escandaliza por esta fuga de cerebros, lenta pero inexorable, que nos privará de muchos de nuestros mejores talentos. Nadie protesta por esta nueva oleada de exiliados que son una acusación silenciosa del fracaso y de engaño. Se van en silencio por el túnel de embarque en el que les alcanzará la melancolía por la pérdida temprana de su tierra.
No son, como dicen, una generación perdida para ellos mismos. No son los socorridos ni-nis que sirven para culpar a la juventud de su falta de empleo. Son una generación perdida para nuestro país y para nuestro futuro. Un tremendo error que pagaremos muy caro en forma de atraso, de empobrecimiento intelectual y técnico. Aunque todavía no lo sepamos.
sábado, 5 de febrero de 2011
CON PUNTUALIDAD MERIDIANA, EL 5 A LAS 5
Así termina el Editorial de Libertad Digital del día de hoy:
"Como la voz de las víctimas les resulta incómoda, la mayoría de los partidos ha decidido mirar para otro lado, presionar a los medios de comunicación para que no se hicieran eco de la convocatoria, menospreciar a quienes no se someten a los dictados de los estrategas de la conciliación, de los Eguiguren de turno. En suma, han intentado hacer creer a la sociedad española que no pasa nada. Sin embargo, decenas de miles de españoles han dicho que no de una forma rotunda en Madrid, arropando a las víctimas que ya no se fían de las promesas de un Gobierno cuyas antenas están fijas en el próximo aquelarre batasuno, previsto para este lunes. Nunca como el cinco a las cinco ha habido tanta distancia entre la sociedad española y su clase política, entre quienes dicen no a una negociación en los vertederos de la indecencia y entre quienes sólo hacen cálculos electorales."
martes, 1 de febrero de 2011
PE
Se ha echado de menos un comunicado oficial anunciando la buena nueva del parto de Penélope Cruz, la Pasionaria de Alcobendas. Ha sido un niño. Enhorabuena. Ha nacido en Los Ángeles, en los Estados Unidos, y no en Cuba. Enhorabuena. De esta manera, el niño podrá optar a la nacionalidad estadounidense cuando alcance la mayoría de edad. Enhorabuena. El nacimiento ha tenido lugar en el hospital Cedars-Sinaí, uno de los más caros del mundo. Se calcula que la factura no bajará de los cien mil euros. Enhorabuena por tenerlos ....... (SEGUIR LECTURA EN LA COLUMNA DEL ESCRITOR)
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